¿Bótox o hilos mágicos (PDO)?

¿Sabías que la cara es la parte de nuestro cuerpo donde más se notan los signos causados por el paso del tiempo? Para nuestra suerte, hoy en día existen tratamientos para rejuvenecer con los que es posible mejorar nuestra imagen de forma natural, rápida, indolora y sin pasar por quirófano. Pero… ¿Cuál es el mejor tratamiento para ti?


La principal diferencia entre bótox e hilos tensores es en la utilidad de cada uno.

El bótox facial o toxina botulínica elimina o disminuye temporalmente las líneas de expresión ubicadas en el tercio superior del rostro. Por otro lado, los hilos tensores se utilizan para prevenir y eliminar la flacidez de la cara, recuperar el contorno facial y regenerar la piel.


Entonces aunque ambos tratamientos buscan conseguir un rejuvenecimiento facial, el bótox se limita a prevenir y corregir las arrugas y los hilos tensores faciales están enfocados a la flacidez.



¿Cómo es el proceso de aplicación de cada uno?


El bótox se infiltra con una aguja muy fina en el músculo, generando un efecto de relajación, impidiendo que estos se contraigan y evitando así la aparición de arrugas.


Los hilos tensores se colocan con una aguja muy fina por un punto de entrada y, desde ahí, el hilo es guiado por la Dra Anita Vergara hasta el extremo donde se fijará antes de liberarlo y retirar la aguja.


El bótox es un tratamiento para todos. Cualquier persona, hombre o mujer, que comienza a preocuparse por las arrugas o las líneas de expresión puede aplicarse bótox.


Por otro lado, el momento más adecuado para realizarse el tratamiento con hilos PDO es a partir de los 40 años si en cuanto a flacidez se habla.

Por lo tanto es necesario una valoracion previa en la casa de las estrellas, el cual le permite determinar qué hilos magicos son los más indicados o qué cantidad de toxina botulínica se necesita.


El rejuvenecimiento facial sin necesidad de cirugía es una realidad al alcance de todos.


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